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Historia


La Hermandad del Monte Calvario, surgida en Málaga a finales de la década de los setenta del siglo XX, recogió el testigo de la desaparecida Hermandad del Santo Cristo del Calvario, fundada en la Ermita del Monte Calvario en el siglo XVII por los hermanos de la Orden Tercera de penitencia del Señor San Francisco de Paula. La actual cofradía de nazarenos, continuadora de la antigua tradición penitencial de los frailes victorios, mantiene vivo en ese peculiar enclave malacitano un fervoroso legado de piedad popular que se remonta cientos de años atrás, hasta los albores del siglo XV.

I. La Ermita y la primitiva Hermandad del Santo Cristo del Calvario

A finales del siglo XV y recién establecida en Málaga la Orden de los Mínimos, tras la toma de la ciudad por los Reyes Católicos, construyeron los frailes su convento en los terrenos que hoy forman el Santuario de nuestra Patrona y sus aledaños. Consiguieron acrecentar los dominios incorporando la Huerta de Acíbar y el Cerro del Humilladero –el Monte Calvario–, gracias a la influencia del vicario general de la Orden en España, Fray Bernardo Boyl –a la sazón, primer sacerdote en celebrar Misa en el Nuevo Mundo y vicario general de las Indias–. Así, se firmó la cesión en escritura pública en 1495, año en que se levantó el primitivo oratorio sobre el cerro, que en un principio se llamó de la Cruz.

Los inicios de la piedad popular en el Monte Calvario
La vida religiosa del Monte Calvario se intensificó con la presencia de los frailes victorios, y no tardó en surgir la tradición de subir hasta la Ermita para rezar llegado el tiempo cuaresmal, pues un siglo después esta costumbre estaba totalmente arraigada en nuestra ciudad. Así lo relata la Crónica general de la Orden de los Mínimos de 1595, en la que el padre Fray Lucas Montoya afirmaba «que en la Ermita del título de la Cruz, todos los viernes de Cuaresma amanece mucha gente a hacer oración».

En 1656, tal y como se recoge en las escrituras de cesión aún hoy conservadas entre los protocolos del Archivo Provincial de Málaga, los frailes Mínimos otorgan el Monte Calvario a la «Orden Tercera de penitencia del Señor San Francisco de Paula» para la reparación de la Vía Sacra –lo que denota que los frailes ya habían establecido las estaciones del Vía Crucis con anterioridad– y que estos levanten un nuevo templo, con la condición de que doce de sus miembros, en imitación de los apóstoles, recen el Vía Crucis por la Vía Sacra todos los viernes del año, llevando por guía la insignia de un crucifijo. Este sería el origen de una hermandad de penitencia con el título del Santo Cristo del Calvario. Se designó también la figura de un padre espiritual, que debía atender las inquietudes de los hermanos, así hombres como mujeres, que formaban parte de aquella cofradía, a la que se pidió que venerase una imagen de san Francisco de Paula en el altar mayor de la Ermita, además, lógicamente, de sendas tallas de Cristo y de la Virgen.

Desde aquel momento, se tiene constancia de la celebración del Vía Crucis, que constituía el principal culto de la hermandad, aunque cada Viernes Santo hacían estación de penitencia en la Catedral de Málaga a la hora de la muerte de san Francisco de Paula, participando en una procesión que salía del Convento de la Victoria. Cuentan las crónicas que los hermanos del Santo Cristo del Calvario participaban en el cortejo formando una sección de unos cien penitentes y que marchaban tras el estandarte de la Hermandad del Nazareno, vistiendo túnicas negras y llevando cruces al hombro, en lugar de cirios, a diferencia del resto de participantes.

Los avatares históricos de los siglos XVIII y XIX
Si bien la afluencia de devotos en el cerro y su Ermita no dejó de acrecentarse en el siglo XVIII, instalándose el actual retablo y labrándose las hoy extintas cruces de piedra de las estaciones a lo largo del monte, la hermandad podría haber sufrido una fracción en 1706, según la hipótesis planteada por el P. Andrés Llordén y Sebastián Souvirón en su obra de investigación Historia Documental de las Cofradías y Hermandades de Pasión de la Ciudad de Málaga, surgiendo la Hermandad del Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario –hoy conocida popularmente como «el Rocío»–, que sería fundada por un grupo de cofrades del Santo Cristo del Calvario en la Ermita de San Lázaro, quienes continuaron con la celebración del Vía Crucis una vez extinguida la primitiva hermandad. De hecho, el inicio de las estaciones parte desde los mismos muros del recoleto templo victoriano –por ello, a la calle que parte de dicho enclave hasta el inicio de la subida al monte se le llamó Amargura–.

Posteriormente, el Monte Calvario pasó por una etapa ciertamente decadente, acentuada por la marcha de los Mínimos de su convento en 1835 –debido a la desamortización de Mendizábal–, y la posterior desaparición de la Hermandad de los terceros, desvanecida con el paso de las décadas. No obstante, la Ermita continuó abierta al culto y mantuvo la presencia de un capellán y de distintos guardeses que vivieron en el propio edificio durante los siglos XIX y XX.

II. El Seminario y el resurgir del culto en el Monte Calvario

Con la llegada del siglo XX, la construcción del Seminario, levantado en la loma contigua por el norte al Monte Calvario, supondría un revulsivo para la vida espiritual de la Ermita. En la víspera del 16 de mayo de 1920, fecha en que se colocó la primera piedra del futuro edificio, se celebró una vigilia eucarística y posterior procesión desde el Monte Calvario presidida por el entonces obispo san Manuel González, quien encomendó al rector y sus formadores el cuidado de la Ermita, en la que se celebraría Misa el Viernes de Dolores o el Día de la Cruz, además de rezar el Vía Crucis, desde San Lázaro, cada Viernes Santo.

La postguerra y la devoción a Santa María del Monte Calvario
Aunque la Ermita se salvó de los desórdenes acontecidos en Málaga en mayo de 1931, el templo fue profanado en julio de 1936, perdiéndose las imágenes del Cristo Yacente y de la Virgen situadas en el altar mayor, además del resto de ornamentos litúrgicos, salvándose únicamente el retablo. A consecuencia de ello, el templo quedó sin culto hasta que volvió a la vida, el Viernes de Dolores de 1940, gracias a los miembros del Seminario Diocesano de Málaga. Formadores y seminaristas partieron en procesión hacia la Ermita, llevando consigo los ornamentos necesarios para la función religiosa; entre otros, participó de aquel hito un jovencísimo Manuel Gámez López, que vivía su segunda Cuaresma como novicio.

Tras aquel 15 de marzo de 1940, el Seminario continuó fiel a su cita con el Monte Calvario cada Viernes de Dolores; un año más tarde, en 1941, con la sorpresa de encontrarse con una imagen de la Virgen en la Ermita. El párroco de la Victoria, Rvdo. D. Pablo González Domínguez, había restituido la figura de la Santísima Virgen en el pequeño templo, adquiriendo la talla en Granada, sufragada gracias a los esfuerzos de los fieles del barrio. Más tarde, la imagen recibió el nombre de Santa María del Monte Calvario, propuesto por el capellán Rvdo. D. Prudencio Jiménez, en alusión a la sede de la que sería titular y con evidentes reminiscencias a la advocación de la Patrona de Málaga, Santa María de la Victoria.

Otra de las grandes aportaciones del Seminario de Málaga fue la recuperación del culto del Septenario Doloroso a la Virgen, en 1944, promovido por el vicerrector del Seminario Mayor, M. I. Sr. D. Francisco Carrillo Rubio –en la práctica, rector de la institución, pues este cargo se lo reservaba entonces el Prelado–, y que, desde entonces, viene celebrándose de manera ininterrumpida –si bien se conoce que antaño tuvo lugar, existiendo convocatorias de algunos cultos de finales del siglo XIX, así como de 1905 o 1906–. Esta tradicional celebración, desarrollada durante los siete viernes previos al Viernes de Dolores, sigue una fórmula únicamente practicada en nuestra ciudad por las hermandades de Servitas y del Monte Calvario.

III. D. Manuel Gámez López, impulsor de un tiempo nuevo

Ligado indisolublemente a la Ermita desde su etapa de seminarista, comenzada en 1939, el M. I. Sr. D. Manuel Gámez López ha sido fiel testigo de cada hecho acontecido en el Monte Calvario, desde aquella primera Misa tras la Guerra, el Viernes de Dolores de 1940, o la llegada de la Santísima Virgen, en 1941, hasta nuestros días. Se trata, sin duda, del auténtico impulsor y alma del auge y engrandecimiento de los cultos en el templo, así como de la posterior reorganización de la hermandad en la década de los setenta.

Una vez ordenado sacerdote en 1950 –en el Santuario de Santa María de la Victoria, de manos del Cardenal Herrera Oria–, D. Manuel no cesó de colaborar con D. Francisco Carrillo en todo cuanto estuviese relacionado con la Ermita. Siempre, junto a su inseparable amigo, el también sacerdote D. Prudencio Jiménez –ideólogo de la advocación de Santa María del Monte Calvario–, que fue nombrado capellán en 1952. En 1960, lo sucedió el Rvdo. D. Antonio Ramírez, quien también contó con la ayuda del Padre Gámez que, finalmente, se convirtió en capellán en el año 1967, coincidiendo con la partida de los seminaristas a Granada, debido a la escasez de vocaciones. En todo este tiempo, la Ermita fue testigo de una actividad participada por un numeroso grupo de fieles, cuya devoción a Santa María del Monte Calvario había quedado patente cuando, en 1958, se impuso a la imagen la primera presea regalada por sus devotos. La pieza, realizada en plata por el prestigioso taller de Seco Velasco, fue labrada gracias a cuantiosas donaciones que favorecieron, incluso, que también se realizara un puñal.

Los setenta y el germen de la futura cofradía
Con su nombramiento como capellán del Monte Calvario, comenzó una década decisiva para el templo al cuidado de D. Manuel, quien se había hecho cargo de organizar unos cultos que, año tras año, cobraban mayor esplendor, con la imagen de la Santísima Virgen –vestida por él mismo– presidiendo altares efímeros de un sabor cofrade difícil de recordar entonces en nuestra ciudad. Seguidamente, en 1970, se bendijo la imagen del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad, encargada por D. Manuel al imaginero Antonio Eslava Rubio para restituir la talla destruida en 1936. El Cristo, bendecido el día 20 de marzo, fue tallado con unas medidas proporcionadas a la urna por entonces ubicada en el retablo de la Ermita. Dos años más tarde, en 1972, Luis Álvarez Duarte realizó la nueva mascarilla de Santa María del Monte Calvario que, junto al bellísimo juego de manos de Antonio Eslava (1960), configuraron la nueva impronta de la imagen.

En este tiempo, la asistencia a los cultos continuó acrecentándose; tanto, que en 1973 se decidió aumentar la capacidad de la Ermita añadiendo la actual nave lateral, por lo que se abrieron sendos arcos al muro de poniente. Los cultos y solemnidades celebrados en el Monte Calvario eran ya célebres entre los cofrades de Málaga. Prueba de ello fue la mención que Dolores Carrera Hernández hizo en su libro Anécdotas y curiosidades de la Semana Santa malagueña, editado en 1977, en cuyas páginas dedicó un artículo –El Calvario– a D. Manuel y a la Ermita. Aquel texto, escrito desde la amistad que compartía el «Nazareno verde» –seudónimo empleado por la autora– con el Padre Gámez, caló especialmente entre un grupo de jóvenes cofrades, encabezados por Fernando Espinosa Domínguez, quienes propusieron a D. Manuel reorganizar la hermandad que en el Monte Calvario había existido y dar culto externo a las imágenes que presidían el templo.

IV . La reorganización como Hermandad del Monte Calvario

Así, el día 7 de octubre de 1978 se constituyó la comisión reorganizadora de la Hermandad, presidida por D. Fernando Espinosa Domínguez (q.e.p.d.) y formada por diecisiete cofrades, teniendo como director espiritual al Padre Gámez. Dicha comisión, remodelada con fecha del 31 de diciembre de ese mismo año, propició los primeros pasos para la reorganización de la antigua cofradía, estando al frente de la misma D. José Luis García Doblas, quien fue su primer hermano mayor. Un año más tarde, el Sábado Santo de 1979, tuvo lugar la primera salida penitencial por las calles del barrio, partiendo desde el Santuario de la Victoria. La cofradía sacó únicamente el paso de la Sagrada Mortaja, tal como haría durante los siguientes dieciséis años, figurando en él las imágenes del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y de Santa María del Monte Calvario, junto a otras tallas secundarias.

Una nueva cofradía de nazarenos
La Hermandad del Monte Calvario pronto fue reconocida en Málaga como parte de aquella generación de cofradías, surgidas a finales de los años setenta y principios de los ochenta, que supusieron un revulsivo aportando un nuevo orden y rigor penitencial a nuestra Semana Santa, además de sumar nuevas representaciones pasionistas antaño desaparecidas o, incluso, inéditas –caso de la Sagrada Mortaja–.

Tras haber cambiado su salida penitencial al Viernes Santo, en 1980, el Obispado de Málaga aprobó las primeras reglas el 17 de julio de 1981, quedando erigida como «Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad en el Misterio de su Sagrada Mortaja y Santa María del Monte Calvario». Ese mismo año, el Monte Calvario ingresó en la Agrupación de Cofradías de Málaga, admitida en la asamblea celebrada el día 19 de noviembre. Al año siguiente, la cofradía hizo entrada en el recorrido oficial como hermandad agrupada, pasando en segundo lugar.

El camino de la consolidación

Durante las décadas de los ochenta y noventa, la cofradía creció y se consolidó rápidamente, integrada perfectamente en su entorno, dando forma a sus cultos y a su idiosincrasia penitencial. En 1983 se obtienen de El Vaticano y procesionan por primera vez las reliquias del Santo Lignum Crucis y de san Francisco de Paula albergadas en la Cruz de Guía. Aquellos años pasaron por las importantes reformas realizadas en la Ermita del Monte Calvario en 1984 –destacando la nueva espadaña, así como, posteriormente, el mirador y la cripta de columbario–, desde la que comenzó, al año siguiente, a partir el cortejo nazareno como inicio de su estación de penitencia –tal como hace hoy–. En 1988, año de la primera entrada en la S. I. Catedral el Viernes Santo, la Ermita fue adscrita a perpetuidad a la Hermandad, por decreto del obispo D. Ramón Buxarrais Ventura, firmado el 8 de diciembre –festividad de la Inmaculada Concepción– siendo Hermano Mayor D. Juan Fernández Cañete. En el decreto del prelado también se reconoce la vinculación histórica de la actual hermandad con la primitiva del Santo Cristo del Calvario. En 1989, comenzó a celebrarse el Quinario del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad en el Santuario de Santa María de la Victoria, instituyéndose la celebración del Vía Crucis de antorchas.

En 1990, la Hermandad llevó a cabo la primera reforma importante de sus Reglas –en 1985 se habían modificado ligeramente para permitir la interpretación de marchas fúnebres tras el paso–, incorporando como titular al glorioso patriarca san Francisco de Paula y recibiendo el título de «Muy Antigua» en virtud del reconocimiento histórico otorgado por decreto del Ordinario tres años atrás. En el inicio de esta década se llevaron a cabo las obras de construcción del columbario bajo la Ermita. El 25 de febrero de 1994, el cabildo de hermanos aprobó incorporar como titular, bajo la advocación de Nuestra Señora de Fe y Consuelo, a la imagen mariana dieciochesca que venía acompañando al Señor en el paso de la Sagrada Mortaja haciendo las veces de María Salomé, sustituida ahora en el trono por una nueva imagen de Juan Manuel García Palomo; aunque aquel año, la nueva titular mariana se quedó sin procesionar el Viernes Santo. El Obispado autorizaría la inscripción del nuevo título de la Hermandad, aun sin tramitarse una reforma de Reglas. En 1995, coincidiendo con el V centenario de la bendición de la Ermita y siendo Hermano Mayor D. Salvador Villalobos Gámez, se inauguró la casa de hermandad en la calle Fernando el Católico y se estrenó el trono de Santa María del Monte Calvario, por lo que la cofradía sacó dos pasos, por vez primera, en la estación de penitencia del Viernes Santo: la Sagrada Mortaja –con el Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad, Nuestra Señora de Fe y Consuelo, los Santos Varones Nicodemo y José de Arimatea y las Santas Mujeres, María Cleofás, María Salomé y María Magdalena– y la Sacra Conversación –con Santa María del Monte Calvario, bajo palio, acompañada por san Juan Evangelista–. La cofradía cambió ese año al tercer lugar en el orden de paso del Viernes Santo.

A finales de los años noventa, la Hermandad pasó por momentos difíciles. El 26 de septiembre de 1997, los hermanos acordaron en un cabildo el cierre provisional de la Ermita, aconsejado por un informe técnico que advertía del riesgo de derrumbe. En el transcurso de las obras de reparación del tejado, en 1998, se produjo la caída de uno de sus muros y de parte del edificio –gracias a Dios, sin la presencia de las imágenes titulares, que habían sido trasladadas al contiguo Convento de las Hermanas Capuchinas–. En aquel momento, el entonces hermano mayor, D. Francisco Texeira Moreno, dimitió junto a otros oficiales de la Junta de Gobierno. El Obispo, D. Antonio Dorado Soto, nombró como delegado episcopal en la Hermandad al Rvdo. D. José A. Sánchez Herrera hasta la celebración de un nuevo cabildo de elecciones, el 20 de octubre, resultando elegido hermano mayor D. José Carlos González Gómez, que había ejercido en funciones tras la dimisión mencionada. Así comenzó una nueva etapa en la vida de la Hermandad, impulsada por la bendición de la Ermita por parte del prelado, tras su reconstrucción, en el año 1999.

V. La entrada en el siglo XXI

Con la llegada del nuevo siglo XXI, la Hermandad inició una década de importantes acontecimientos; comenzando por la intervención que se hizo en la talla de Santa María del Monte Calvario en 2001 en Sevilla, por parte de Juan Manuel Miñarro López, que aplicó una nueva policromía a la venerada imagen. Por otra parte, en el año 2004, la Iglesia Católica celebró el CL Aniversario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción, por lo que se expuso la imagen de Santa María del Monte Calvario en devoto besamanos en la Ermita, de forma extraordinaria, en el mes de diciembre. Al año siguiente, el 6 de marzo de 2005, se bendijo la talla del Santo Cristo del Calvario en la Parroquia de San Lázaro. Posteriormente fue trasladado a la Ermita para desde entonces recibir culto interno pretendidamente como titular, aunque no llegaron a modificarse las Reglas para su incorporación oficial.

2006 fue un año trágico para la historia de la Hermandad pues, aunque el 4 de febrero felizmente actualizamos el histórico hermanamiento con la Orden de los Mínimos, el 26 de febrero tuvo lugar un incendio en la Ermita del Monte Calvario, resultando notablemente dañadas las imágenes del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y de Nuestra Señora de Fe y Consuelo, que fueron trasladadas inmediatamente a Sevilla para su restauración en el taller de Juan Manuel Miñarro. Aquel Viernes Santo, 14 de abril, la cofradía únicamente sacó el trono de Santa María del Monte Calvario –en una estación de penitencia frustrada por la lluvia, que concluyó en la céntrica Iglesia de San Juan–. No obstante, el año 2006 llegó a su ocaso con el gozo de celebrar, en la víspera de la Inmaculada, la solemne imposición de corona a Santa María del Monte Calvario, una presea realizada por Juan Borrero en plata de ley, en una función religiosa que endulzó el recuerdo de aquel convulso año.

Tras ser presentadas en el Palacio Episcopal, de regreso a Málaga, las imágenes restauradas del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y de Ntra. Señora de Fe y Consuelo presidieron el Vía Crucis oficial de la Agrupación de Cofradías, celebrado el 23 de febrero de 2007, año en el que se estrenó el trono definitivo de la Sagrada Mortaja –concluido en 2010, siendo Hermano Mayor D. Sergio Romero Martos–, en una accidentada estación de penitencia que obligó a la cofradía a buscar refugio en la Catedral, bajo la fuerte lluvia, regresando al Barrio de la Victoria en la mañana del Sábado Santo. Dos años más tarde, en 2009, las Hermanas del vecino convento de Clarisas Capuchinas nombraron a Santa María del Monte Calvario su «Abadesa perpetua», en el año en que la Hermandad celebró el XXX aniversario de su primera salida penitencial.

Cambio generacional
En aquel tiempo, la Hermandad entró en una etapa marcada por el cambio generacional, especialmente, a partir de la Junta de Gobierno que tomó posesión en 2012, encabezada por D. Miguel Naranjo Motta. En aquel Viernes Santo y, tras haber sido suspendida la salida del año anterior por las precipitaciones, se estrenó el nuevo palio de la Santísima Virgen, en su primera fase. Un año en el que también se celebró el primer Vía Lucis hasta el Seminario, presidido por la imagen de Santa María del Monte Calvario, el 28 de abril, y en el que, desgraciadamente, nos dejaron las RR. HH. Capuchinas, cerrando su convento y partiendo hacia Granada.

Más tarde, en 2013, la Hermandad vivió un curso histórico con la celebración del «Año de la Fe» convocado por el Papa Benedicto XVI. Ese año, la Diócesis de Málaga organizó la celebración «Mater Dei» que, entre otros eventos, promovió un besamanos magno de todas las imágenes marianas de la ciudad –al que se sumó la de Santa María del Monte Calvario– y la procesión extraordinaria de siete pasos, en la que participó Nuestra Señora de Fe y Consuelo, todo ello acontecido durante los días 27 y 28 de septiembre.

Tras la celebración de la magna procesión «Mater Dei», la Hermandad celebró un cabildo extraordinario, el 13 de diciembre de 2013, en el que se aprobó mantener en lo sucesivo la impronta presentada por la imagen en dicha ocasión –en posición erguida y con sus manos entrelazadas originales–; además, se aprobó la recuperación de la iconografía primitiva de la Sagrada Mortaja que procesionó la cofradía desde sus orígenes hasta 1995, cambio que suscitó gran expectación en una Málaga que contemplaba la Hermandad del Monte Calvario, tras décadas de esfuerzo y crecimiento, con el poso de la madurez y la excelencia cofrade, lo cual vino reflejándose en las crónicas de prensa de la ciudad de los últimos años.

En 2015, la Hermandad recuperó la segunda posición en el orden de paso por el recorrido oficial el Viernes Santo. En 2016, siendo Hermano Mayor D. Antonio Muñoz González, la Hermandad celebró gozosamente el VI centenario del nacimiento de san Francisco de Paula y el 75o aniversario de la llegada a Málaga de la imagen de Santa María del Monte Calvario, con un Triduo Extraordinario a la Santísima Virgen celebrado en la Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria, que culminó el 8 de octubre con una Solemne Misa Estacional presidida por el obispo de Málaga, D. Jesús E. Catalá Ibáñez, tras la que salió la Santísima Virgen bajo palio en procesión gloriosa por las calles del barrio de la Victoria. Finalmente, tras un año de intensa actividad en el que además se celebró la presentación de un cartel, una conferencia mariológica, una exposición conmemorativa, un concierto benéfico, un concierto de marchas procesionales y un encuentro de hermandades mínimas, nuestra Hermandad clausuró las celebraciones con un besamanos extraordinario que acercó a la Santísima Virgen a sus fieles con motivo de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción.

En 2017, tras varios años de estudio y redacción, se iniciaron los trámites para la reforma en su totalidad de las Reglas de la Hermandad. El nuevo texto normativo, además de adecuarse a las normas diocesanas vigentes, modifica distintos aspectos fundamentales de la Hermandad: la medalla, asimilándola al tradicional escudo corporativo; el hábito nazareno, asemejándolo al hábito de la Orden de los Mínimos; y, sobre todo, la denominación o título, asumiendo por fin oficialmente como titular al Santo Cristo del Calvario e incorporando a san Manuel González, obispo, fundador del Seminario Diocesano de Málaga y de histórica vinculación y tradicional devoción en la Capilla del Monte Calvario, canonizado por Su Santidad el Papa Francisco el 16 de octubre del año anterior.

Efemérides
1977
Poco antes de la Semana Santa de este año, la lectura del libro «Anécdotas y curiosidades de la Semana Santa malagueña», escrito por Lola Carrera bajo el seudónimo de «Un Nazareno Verde», lleva al Calvario a un grupo de jóvenes a ver las imágenes que describía la autora, y tratar con el P. Manuel Gámez, el capellán de la Ermita desde hace muchos años, porque desean reorganizar la primitiva cofradía.
1978
En este año, en Cuaresma, se crea la "Comisión Reorganizadora", presidida por Fernando Espinosa Domínguez (q.e.p.d.). En diciembre toma el relevo de la Presidencia de la Comisión José Luis García Doblas, quien más tarde se convertiría en el primer Hermano Mayor de la reorganizada cofradía.
1979
El Viernes Santo, tras el tradicional besapiés del Señor, se traslada la sagrada imagen al Santuario de la Victoria, partiendo de la ermita a las siete de la tarde. Al día siguiente, Sábado Santo, se realiza la primera salida procesional por el barrio de la Victoria, a las cuatro y media de la tarde –esta primera procesión se trató de la única que se celebró en día distinto al Viernes Santo–, bajando por Lagunillas, hasta Cobertizo del Conde, y volviendo por Cruz Verde y Altozano. De este modo, salía por primera vez en Málaga el paso de la Sagrada Mortaja, con el Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y Santa María del Monte Calvario como centro de la escena. El trono fue prestado por la Archicofradía Salesiana de María Auxiliadora, e hizo las veces de María de Cleofás la imagen de la Virgen dolorosa del misterio del Cristo de la Sangre. Curiosamente, la imagen de Santa María del Monte Calvario había El exorno floral fue dispuesto en jarras cedidas por la Congregación de la Divina Pastora, mientras que la cera fue donada por la Hermandad del Prendimiento, procedente de la candelería de Mª Stma. del Gran Perdón. La comitiva la formaban 60 nazarenos y unos 50 hombres de trono. La cofradía salió y se recogió en el Santuario de Santa María de la Victoria, como hasta hoy.
1980
Nuestro Director Espiritual, P. Manuel Gámez López, pronuncia el pregón oficial de la Semana Santa de Málaga. Segunda salida procesional por el barrio, a las siete y media de la tarde del Viernes Santo –el tradicional besapiés del Señor en la ermita aún se prolongaba hasta bien entrada la tarde– y con un recorrido más extenso, puesto que se bajó por Lagunillas hasta la plaza de la Merced, regresando al templo por calle Victoria y Compás de la Victoria. En esta ocasión, las Reales Cofradías Fusionadas prestaron el antiguo trono del Santísimo Cristo de la Exaltación. La comitiva era parecida a la del año anterior pero el trono era mucho más pesado, por lo que los hombres de trono aquella tarde trabajaron duro.
1981
Salida el Viernes Santo por la tarde estrenando trono, ideado por el célebre diseñador Juan Casielles del Nido y forrado, por indicación de él, de terciopelo morado. Esta sería la última procesión que se celebrara tan solo por el barrio. Se estrena la cruz de guía (con un diseño inspirado en la cruz relicario del Santuario de la Victoria) aunque aún sin terminar, junto a dos faroles que la acompañaban, obra de Manuel de los Ríos. El 17 de julio, la Autoridad Eclesiástica aprueba las Reglas y se erige canónicamente la Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad en el Misterio de su Sagrada Mortaja y Santa María del Monte Calvario, concluyendo así el proceso de reorganización. El 17 de septiembre, el Cabildo General de hermanos aprueba la solicitud de integración en la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga. El 19 de noviembre, la Asamblea General de la Agrupación de Cofradías ratifica el ingreso de la Hermandad del Monte Calvario como cofradía agrupada.
1982
Se realiza por primera vez la procesión el Viernes Santo por el recorrido oficial, como miembro de pleno derecho de la Agrupación de Cofradías. La salida se realiza desde el Santuario a las 18 horas, y el recorrido de ida se hace por Cristo de la Epidemia, Lagunillas, Cobertizo del Conde, Merced, Álamos y Carretería, mientras que la recogida tiene lugar por Císter, Alcazabilla, Victoria y el Compás. La cofradía es la tercera en el orden de paso por el recorrido oficial –tras del Descendimiento y los Dolores de San Juan– al que accede a las 21 horas. El Cabildo Catedralicio no accede a la petición de realizar estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral Basílica, por lo que se sustituye por un simbólico acto a las 22:30 en el Patio de los Naranjos, a las puertas del templo mayor, conjuntamente con la Hermandad del Sagrado Descendimiento. La coral de Santa María de la Victoria, dirigida por nuestro Director Espiritual, el P. Manuel Gámez, interpretó distintas piezas, como hasta hoy ha hecho cada año ininterrumpidamente. El traslado de Santa María del Monte Calvario quedó establecido el Jueves Santo por la mañana.
1983
Aunque se mantiene la hora de entrada en el recorrido oficial, a partir de este año ocupamos la segunda posición, pues intercambiamos la posición con los Dolores de San Juan y el resto de cofradías retrasan media hora su entrada. Se estrenan los cuatro faroles del trono diseñados por Casielles y realizados por Talleres de Villarreal. Estos mismos talleres concluyen la cruz de guía al incluirle los relicarios, en donde se introducen por primera vez, y de manera definitiva, las reliquias del Santo Lignum Crucis y de San Francisco de Paula.
1984
La procesión aumenta ostensiblemente su número de participantes. Se realiza por última vez la estación de penitencia en el Patio de los Naranjos de manera conjunta con el Descendimiento. En este año se acomete la reforma de la capilla tanto en su interior, con renovación de la instalación eléctrica, como en el exterior, con la restauración de la fachada y la construcción de una nueva espadaña en posición central, que sustituyó a la tosca espadaña que se encontraba en un lateral y en estado ruinoso.
1985
Se terminan las obras de la ermita en plena Cuaresma, sin dejar de celebrar el Septenario. En este año se estrena la bandera concepcionista, cuyo mástil lo remata una imagen de Santa María de la Victoria bajo su tradicional templete. A partir de este año, la salida penitencial comienza desde la Ermita del Monte Calvario con el cortejo de nazarenos acompañando al Stmo. Cristo Yacente de la Paz y la Unidad hasta el Santuario de la Victoria, para allí colocarlo en su trono y partir con el misterio al completo, tal y como se realiza hoy en día. Se reforman las Reglas para permitir la inclusión de banda de música en el cortejo, con marchas fúnebres.
1986
Se inaugura una nueva casa de hermandad en el número 8 de calle Madre de Dios. Sale por última vez el trono “de trapo morado”, como coloquialmente se denominó al trono provisional forrado de terciopelo. La Dirección General de Bellas Artes de la Junta de Andalucía incoa el expediente para declarar “Sitio Histórico” a la Ermita del Monte Calvario, siendo publicado en el BOJA de 5 de julio de 1986. Se incorpora por primera vez una banda de música tras el paso. El cabildo de hermanos tan sólo permitió que se interpretaran las siguientes marchas: “Benigne fac, Domine”, del Miserere de Eduardo Ocón (adaptación de D. Manuel Gámez); “Cristo Yacente”, de Francisco Albero; y “La Música del Silencio”, de Francisco Melguizo.
1987
Se estrena un nuevo trono realizado por Manuel Caballero Farfán en madera color caoba, con orfebrería plateada de José Brihuega, que, con mucho esfuerzo económico, sale aun provisionalmente con todos los huecos disimulados con flores.
1988
Manuel Carmona talla la Virgen de Belén que aparece en el centro del frontal del trono, ya prácticamente terminado. También corresponde a su autoría una imagen mariana sosteniendo la catedral de Málaga, y a sus pies, San Francisco de Paula arrodillado, obra inspirada en un grabado de Fernando Ortiz, que conformará el motivo central del nuevo «simpecado» que también se estrena. Tras obtener la autorización del Cabildo Catedralicio, por primera vez se realiza la estación de penitencia en el interior de la Santa Iglesia Catedral Basílica. Se deja de bajar al centro por Lagunillas, por lo que a partir de ese año se baja y sube al centro recorriendo las mismas calles: el Compás y la Victoria.

Se realiza el primer «Rosario de Antorchas» en la vigilia de la Inmaculada Concepción, antecedente del Vía Crucis de Antorchas que un año más tarde se instituirá en el primer sábado de Cuaresma.

El 8 de diciembre de este año, D. Ramón Buxarráis, obispo a la sazón, firma el decreto de uso a perpetuidad de la ermita a favor de nuestra Hermandad, reconociéndonos como continuadores de la antigua Hermandad del Santo Cristo del Calvario, a la que se nos vincula históricamente. Se trató de unos de los principales logros de la Junta de Gobierno encabezada por Juan Fernández Cañete.
1989
Cumplimos el décimo aniversario de la primera salida procesional. Para celebrarlo, se edita un boletín especial con la historia de la Ermita y el desarrollo de la Hermandad. El trono sale completamente terminado, con los cuatro ángeles mancebos en las esquinas, tallados por Manuel Carmona. Previamente se expuso en el Palacio Episcopal, junto con otros enseres. El 16 de agosto fallece en un accidente de tráfico el primer presidente de la Comisión Reorganizadora, Fernando Espinosa Domínguez.
1990
La Hermandad lleva a cabo la primera reforma importante de sus Reglas, incorporando como titular al glorioso patriarca san Francisco de Paula –fundador de la Orden de los Mínimos, cuyos hermanos terceros fundaron la primitiva Hermandad– y recibiendo el título de «Muy Antigua» en virtud del reconocimiento histórico otorgado por decreto del Ordinario tres años atrás. El título pasó a ser: Muy Antigua y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad en el Misterio de su Sagrada Mortaja, Santa María del Monte Calvario y San Francisco de Paula. Se cambia el cíngulo blanco de nuestra túnica por negro, para recordar así el hábito de los frailes Mínimos, cuya Orden Tercera nos precedió en los cultos de nuestra sede y de la que conservamos su espiritualidad y algunos detalles y costumbres. En este año comienzan las obras de los alrededores de la ermita y la construcción del columbario, además de algunos arreglos en el interior de la capilla.
1991
Con la participación activa de nuestro Hermano Mayor, Salvador Villalobos, en la comisión de reforma, entran en vigor las nuevas Ordenanzas o Reglas de la Agrupación de Cofradías, primera vez que se reforman desde la fundación de la Agrupación en 1921. Se edita un cartel conmemorativo del 50.º aniversario de la bendición de Santa María del Monte Calvario. Se inauguran las obras realizadas y, en este año, se comienza a procesionar el bastón-reliquia que usó en vida San Francisco de Paula y que se conserva en la Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria. Esta importante reliquia participó todos los años en lugar preferente del cortejo hasta que en 2013 la Hermandad de la Victoria, como depositaria de esta reliquia parroquial, dejó de autorizar su cesión por motivos de conservación de la pieza. El 5 de octubre se bendicen las obras del mirador del Calvario y de la cripta-columbario.
1992
Nuestro Hermano Mayor, D. Salvador Villalobos Gámez, pronuncia el pregón de la Semana Santa de Málaga. En este año, después de su restauración, nuestra cruz de guía es expuesta en Sevilla, con motivo de la Exposición Universal. Por contener un Lignum Crucis y una reliquia de San Francisco de Paula, se sitúa en un lugar preferente en una extensión de la parte dedicada al Vaticano, ubicada en la Basílica del Gran Poder. En este año se contrata la talla de María Salomé al joven artista malagueño Juan Manuel García Palomo. El taller de Antonio Santos Campanario realiza el libro de Reglas.
1993
Sale por vez primera la nueva talla de María Salomé, sustituyendo a una imagen mariana dieciochesca que conyunturalmente había hecho las veces de santa y que posteriormente será bendecida con la advocación de Nuestra Señora de Fe y Consuelo.
1994
Se aprueba en Cabildo General de 25 de febrero la advocación de la nueva titular mariana, Nuestra Señora de Fe y Consuelo. El Obispado autorizaría la inscripción del nuevo título de la Hermandad, aun sin tramitarse una reforma de Reglas. El primer domingo de Cuaresma de este año, con el Cristo Yacente en sus brazos, preside el Vía Crucis de Antorchas que, desde 1989, cada año celebra nuestra hermandad. Se realiza la peana de plata de Santa María del Monte Calvario y se hace la candelería que llevará el trono de nuestra Señora, obra de Antonio Santos Campanario.
1995
Celebramos el V Centenario de la fundación de la Ermita en 1495. Poco antes de Semana Santa, el 26 de marzo, se inaugura la casa de hermandad en la calle Fernando el Católico –en pleno barrio de la Victoria y a pocos metros del santuario de la Patrona– para ser sede social y guardar tronos y enseres, tras años de provisionalidad en distintos pisos y locales que cumplieron la función de sede administrativa. En ella se deposita el nuevo trono de Santa María del Monte Calvario, con su carpintería completa, la orfebrería delantera terminada, el palio y barras, todo ello realizado por el taller de Santos Campanario según diseño de Fernando Prini. Grandes logros fruto del esfuerzo de la Junta de Gobierno encabezada por Salvador Villalobos. Este año se lleva a cabo la procesión con los dos tronos: el de la Sagrada Mortaja completo, con los dos Santos Varones incorporados (obra de García Palomo) y el de Santa María del Monte Calvario acompañada de San Juan Evangelista. Se opta por representar la Sagrada Mortaja siguiendo el extendido modelo marcado por la Mortaja de Sevilla, con las imágenes del Señor y la Santísima Virgen formando un grupo escultórico a modo de «Piedad», al pie de la cruz. La cofradía pasa a ocupar la tercera posición en el Viernes Santo, al adelantarse los Dolores de San Juan a la primera posición.
1996
Con el misterio completo y un trono provisional más que digno, la hermandad se centra en el nuevo trono de la Virgen. Se estrena toda la orfebrería del cajillo completa. El Hermano Mayor, Francisco Texeira, asume la presidencia de la Comisión de Juventud de la Agrupación de Cofradías.
1997
Debido al estado de ruina del tejado, el Cabildo de Hermanos de fecha 26 de septiembre acuerda el cierre de la ermita, obligados por las conclusiones de un informe técnico que así lo aconsejaba, debido el peligro de derrumbe que ciertamente había. Las imágenes se trasladan a otras dependencias. En julio toma posesión una nueva Junta de Gobierno en la Agrupación de Cofradías y nuestro Hermano Mayor pasa a presidir la Comisión de Cultos.
1998
Ese año se establece el traslado de Santa María del Monte Calvario el Viernes de Dolores, tras la función religiosa en su honor. Por lo demás, se trata de un año de verdadera tribulación para la hermandad. El Viernes Santo la procesión se organiza y sale, pero tiene que volverse por la lluvia.

Pero más pesar provocó en los hermanos el desgraciado accidente que ocurrido durante las obras de rehabilitación del tejado de la ermita. Una vez obtenidos todos los permisos requeridos por los organismos públicos y con los informes técnicos pertinentes, se procedió a desmontar el viejo tejado para reconstruirlo. Sin embargo, al realizar esta necesaria reforma, un muro se derrumbó, pues carecía de una suficiente cimentación. Los hermanos Antonio y Fernando Valero Valle proyectaron las obras de reconstrucción de la ermita, mientras la cofradía, acosada por los medios de comunicación, era investigada por los hechos. Una sentencia judicial evidenció que la hermandad contaba con todos los permisos e informes técnicos para la rehabilitación y que el desplome parcial de la ermita se debió a un hecho fortuito e inesperado. Además, sentenció que las posteriores obras de reconstrucción se habían realizado de forma correcta y fidedigna. Los cultos se vienen celebrando en las dependencias anejas al columbario desde septiembre del año anterior, pero más tarde las imágenes se trasladan a la capilla conventual de las Hermanas Capuchinas, que en todo momento ofrecieron su apoyo y cariño ante la difícil situación que vivía la Hermandad.

El 14 de agosto fallece el Rvdo. D. Prudencio Jiménez, capellán del Calvario entre 1953 y 1960 e ideólogo de la advocación de Santa María del Monte Calvario. Tras la dimisión del Hermano Mayor, Francisco Texeira, el obispo decreta el 13 de octubre el nombramiento como delegado episcopal en nuestra Hermandad al providencial sacerdote D. José A. Sánchez Herrera. También es nombrado para ese tiempo Hermano Mayor en funciones a D. José Carlos González Gómez.

El 15 de noviembre, una representación de la cofradía acude a la bendición del nuevo convento de la Orden de los Mínimos en Sevilla, que supone el regreso de los frailes a Andalucía tras 160 años.
1999
En el trono de la Virgen se estrenó el templete central en plata, conteniendo una réplica en miniatura de la Virgen de los Reyes, patrona del Cabildo Catedralicio de Málaga, y con una reliquia de la casa de la Virgen de Nazaret.

El 20 de noviembre nuestro Obispo bendice la Ermita del Calvario reconstruida y restituida a su estado anterior, gracias al inestimable trabajo de los hermanos Valero Valle, que acometieron el proyecto; así como al Excmo. Ayuntamiento de Málaga, y en concreto al entonces concejal de urbanismo, D. Francisco de la Torre; además de otros muchos hermanos que dieron su tiempo, su ingenio, su paciencia y su ayuda tan desinteresada como eficiente. Se le impone el Escudo de Oro al hermano mayor D. José Carlos González Gómez.

Se funda en el colegio Rosario Moreno la Banda de Música «Ntra. Sra. de la Paz», con la decidida implicación de nuestro Hermano Mayor, que además es profesor de ese colegio. Acompañan por primera vez a Santa María del Monte Calvario en su traslado.
2000
Año Jubilar. Por tal motivo, se procesionó en lugar destacado el libro de los Evangelios. La B.M. «Ntra. Sra. de la Paz» acompaña a Santa María del Monte Calvario por primera vez en el Viernes Santo. En este mismo año, nuestro Director Espiritual y Capellán, el P. Manuel Gámez López, celebra el L aniversario de su ordenación sacerdotal. Por este motivo el 15 de septiembre, nuestra Hermandad le hace entrega de la única medalla de oro que la Cofradía ha otorgado. Las celebraciones tuvieron la brillantez y altura requerida, tanto en Málaga como en su localidad natal, Fuengirola. El 19 de noviembre se le entrega al Rvdo. D. Jose Antonio Sánchez Herrera el Escudo de Oro de nuestra corporación, por su denodada labor como delegado episcopal en los años anteriores.
2001
El imaginero sevillano y doctor en bellas artes D. Juan Manuel Miñarro realiza una nueva policromía a la imagen de Santa María del Monte Calvario, debido al deterioro que sufría la anterior policromía aplicada por Luis Álvarez Duarte, cuyo color había virado notablemente. La cofradía dona a la recientemente creada banda de Nuestra Señora de la Paz su banderín bordado. Se estrenan los faroles de la cruz de guía, realizados en plata de ley por Antonio Santos Campanario siguiendo las líneas que trazara Juan Casielles para los faroles del trono de la Mortaja.
2002
Se estrena el nuevo guión corporativo de la Hermandad, bordado en oro fijo sobre terciopelo color guinda en el taller de Salvador Oliver Urdiales, con diseño de Eloy Téllez Carrión. Se empieza a bajar al centro a través de las calles Altozano, Cruz Verde, accediendo a calle Carretería a través de Comedias y Nosquera. El regreso, sin embargo, se mantiene por Alcazabilla y Victoria.
2003
Se estrena una soberbia saya de procesión para Santa María del Monte Calvario, joya del bordado realizada por Salvador Oliver con diseño de Eloy Téllez. Igual que el guión, está realizada en oro fino sobre terciopelo de color guinda. En el trono se estrenan los dos faroles, realizados por Juan Borrero de Orfebrería Triana en plata de ley siguiendo el diseño de Fernando Prini. En este año, en que celebramos el XXV aniversario de la primera salida penitencial, se inician los trabajos del futuro trono de la Sagrada Mortaja.
2004
El 29 de febrero se impone el escudo de oro de la Hermandad al antiguo hermano mayor D. Francisco Texeira Moreno. También se concede a la Virgen del Carmen y a la Virgen de los Dolores del Puente con motivo de sus coronaciones canónicas. La salida penitencial del Viernes Santo se suspende por la lluvia. La decisión fue acertada porque una hora después de la hora prevista cayó un impresionante aguacero que duró varias horas. El 18 de septiembre se celebra en la Ermita del Monte Calvario el X Aniversario de Ntra. Sra. de Fe y Consuelo con un concierto, un pregón de D. Alberto Jiménez Herrera y una solemne Eucaristía el domingo 19. Se celebra también un besamanos extraordinario con motivo del los 150 años del Dogma de la Inmaculada Concepción y los 50 años de la Realeza de María.
2005
Tras haber sido expuesta en la Iglesia de San Julián, el día 6 de marzo se bendice en la Parroquia de San Lázaro la imagen del Santo Cristo del Calvario, realizada por Juan Manuel Miñarro y donada por un grupo de devotos. Tras la bendición, se celebró un Vía Crucis hasta el Monte Calvario, acompañando a la nueva imagen la Banda de CC. y TT. del Real Cuerpo de Bomberos. El Cabildo General de hermanos del 14 de enero había decidido añadirlo como nuevo titular, aunque ello queda a expensas de una necesaria reforma de reglas que, tras la constitución de sucesivas comisiones con infructuosos resultados, no llega a producirse. En cualquier caso, se tuvo desde entonces como Sagrado Titular, recibiendo exclusivamente culto interno y celebrando función religiosa en su honor cada mes de mayo.
2006
El 4 de febrero, en la Capilla de Nuestra Señora de la Estrella de Sevilla, se verifica el hermanamiento de todas las hermandades y cofradías con origen en la Orden Mínima. Nos entrega el Corrector General de la Orden, P. Giuseppe Morosini, el pergamino que recoge tal hermanamiento y una medalla conmemorativa. Quedó así refrendada oficialmente una vinculación que viene de siglos atrás.

Ese mismo mes ocurrirá el suceso que, junto con el derrumbamiento de la ermita, ha sido más trágico en la historia reciente de la hermandad. En la madrugada del domingo 26 de febrero, estando preparadas las andas del Via-Crucis con el Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y Ntra. Sra. de Fe y Consuelo, un hachón mal apagado provoca un incendio que destruye parcialmente las imágenes del Señor y la Virgen. La imagen del Señor queda íntegra pero con calcinaciones importantes en cabeza, tronco, piernas y manos. La imagen de la Virgen, al ser de terracota, conservó intactas sus facciones originales aunque perdió completamente la policromía.

El Viernes Santo de este año, el lugar del trono del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad en el Misterio de su Sagrada Mortaja y Nuestra Señora de Fe y Consuelo es ocupado por los hermanos portadores, que llevando velas, realizan su Estación de Penitencia. La procesión discurre por un nuevo recorrido que por primera vez prescinde de calle Carretería, pasando por las calles de Comedias, Santa Lucía, Granada, plaza de la Constitución, Especerías, Nueva, plaza de Félix Sáenz, Atarazanas para enfilar el recorrido oficial. El regreso se contemplaba por primera vez por Echegaray y Granada, en detrimento de calle Alcazabilla. Sin embargo, el transcurrir por calle Nueva se ve interrumpido por la lluvia, cambiando en la plaza de Félix Sáenz el trayecto, para refugiarnos en la Iglesia de San Juan, gracias a la ayuda que los hermanos fusionados tuvieron con nuestra hermandad. Entre tan desgraciados momentos, se produce una foto histórica en la que se encuentran en esta parroquia ocho tronos: cinco de las Cofradías Fusionadas, dos de los Dolores de San Juan, y el de Santa María del Monte Calvario.

El 7 de diciembre se produce un hecho que endulzaría los últimos días de tan fatídico año para nuestra corporación, como fue la imposición de la nueva corona a Santa María del Monte Calvario, obra de gran calidad realizada en plata de ley sobredorada, con diseño de Eloy Tellez y realización de Orfebrería Triana.
2007
El 16 de febrero son presentadas las sagradas imágenes restauradas del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y Ntra. Sra. de Fe y Consuelo. El "milagro" de la restauración lo hizo posible el profesor D. Juan Manuel Miñarro y gracias a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, y a las aportaciones desinteresadas de cientos de malagueños, encabezados por el Excelentísimo Ayuntamiento.

El 23 de febrero las Sagradas Imágenes restauradas presiden el Vía Crucis oficial de la Agrupación de Cofradías, que partió desde la Iglesia Capitular del Sagrario hasta el Santuario de la Victoria.

Este año se edita por primera vez el cartel «Juventud del Calvario» a iniciativa de un grupo joven de la hermandad cada vez más pujante.


El Viernes Santo, 6 de abril, ve la luz el nuevo trono para el Misterio de la Sagrada Mortaja, en madera de cedro dorada y estilo plateresco, inspirado en el retablo del altar mayor de la Iglesia del Sagrario, idea original de Juan Casielles y obra póstuma de Antonio Martín Fernández. El trono sale con la talla y dorado completo, y con parte de la imaginería, que fue realizada en varias fases por Manuel Carmona y quedó finalizada para la Semana Santa de 2010.
Llegando la Cruz de Guía al recorrido oficial empezó a llover, por lo que rápida pero ordenadamente, se modificó el recorrido para resguardar la comitiva en la Santa Iglesia Catedral Basílica, donde se coincidió con las hermandades de los Dolores de San Juan y el Descendimiento. El tiempo impidió cualquier intento de volver a salir, por lo que se decidió terminar esa noche en la Catedral, citando a los hermanos a la mañana del día siguiente, Sábado Santo, para reanudar el retorno de las Sagradas Imágenes en sus tronos hacia la Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria. El recorrido tras la catedral contempla pasar, por primera vez, por calle San Agustín en toda su extensión, incluyendo la parte más recoleta, que se salva con una complicada maniobra para enfilar la calle Granada hasta desembocar en la plaza de la Merced.
2008
Francisco García Muñoz, periodista local más conocido como Paco García, se convierte en el tercer hermano calvariense en pronunciar el pregón oficial de la Semana Santa de Málaga. Tras dos años de infortunios, la cofradía pudo realizar con normalidad su salida penitencial del Viernes Santo. Las obras de rehabilitación del edificio Espejo Hermanos, en la plaza de la Constitución, impedirán reeditar el itinerario de ida por el lateral de la tribuna hasta 2012.
2009
Por cuarta vez en la historia, y por segundo año consecutivo, un hermano del Monte Calvario es elegido pregonero. Se trató en esta ocasión de Ana María Flores Guerrero. La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga ofreció a Ntra. Sra. de Fe y Consuelo una corona, obra de Orfebrería Triana y réplica de la de Villarreal que se destruyó en el incendio de la Ermita del Monte Calvario el 26 de febrero del 2006. La imagen de Nuestra Señora de Fe y Consuelo lució dicha corona el Viernes Santo, siendo la primera vez que llevó corona en la procesión, en lugar de diadema.
2010
El 1 de marzo se presenta totalmente concluido el trono del Misterio de la Sagrada Mortaja en la Iglesia de San Julián, sede de la Agrupación de Cofradías, donde permaneció expuesto durante cinco días. Fue el más importante logro de la Junta de Gobierno dirigida por Sergio Romero Martos, culminando un trabajo de muchos años que requirió gran esfuerzo y tesón.
2011
Santa María del Monte Calvario luce por primera vez en su besamano un manto de camarín bordado obra del malagueño Antonio M. Moreno, con diseño de José Soler, donado por el grupo joven. La cofradía no pudo salir a la calle debido a las previsiones meteorológicas, que sin embargo finalmente no se cumplieron.
2012
Santa María del Monte Calvario estrena la bambalina delantera bordada del nuevo palio, diseñado por Eloy Téllez y ejecutado por el taller de bordados de Salvador Oliver. Este nuevo palio presenta las bambalinas por dentro de las barras de palio y prescinde de crestería, a diferencia del anterior, por lo que se estrenan también unas macollas realizadas por Orfebrería Triana. Se funde, por vez primera en Málaga, en la candelería de Santa María del Monte Calvario el cirio «Lágrimas de Vida», en recuerdo a los donantes de órganos, tras recibir el testigo de la hispalense Hermandad de Monte-Sión.

En junio tienen lugar las primeras elecciones de la historia de la hermandad en las que concurren más de una candidatura: una encabezada por Francisco Camacho Vela y otra por Miguel Naranjo Motta, siendo elegido esta última por amplia mayoría. En septiembre, a los cinco días de jurar el cargo, el nuevo Hermano Mayor sufre un ictus de mucha gravedad, que gracias a Dios y a la certera intervención de los cirujanos, supera. Durante el largo periodo de recuperación, el teniente de Hermano Mayor, Damián Lampérez Jiménez, asumió las funciones de Hermano Mayor, hasta que Miguel Naranjo se pudo reincorporar a la vida de la Hermandad, completando ejemplarmente su mandato de tres años.
2013
Año de la Fe. El Viernes Santo se estrena la bambalina trasera, también obra de Salvador Oliver. Se interpreta por primera vez tras el palio la marcha Santa María del Monte Calvario - Saeta Malagueña (J. M. Bernal), que había sido estrenada en un concierto de cuaresma por la B. M. de Ntra. Sra. de la Oliva (Salteras, Sevilla), dirigida por el propio autor.

El Viernes Santo se presenta con chubascos y, aunque la cofradía salió, tras entrar a la Catedral comenzó a llover. Tras realizar la estación de penitencia, se decide suspender el regreso. Las malas previsiones para el fin de semana impidieron un regreso al modo del año 2007.


El 28 de septiembre se celebra un besamano extraordinario a Santa María del Monte Calvario, al igual que todas las imágenes marianas de la capital malagueña, con motivo del Año de la Fe. El 29 de septiembre tiene lugar una magna procesión organizada por la Agrupación de Cofradías y denominada ‘Mater Dei’, en la que Nuestra Señora de Fe y Consuelo participó junto con otras seis imágenes marianas. Se presentó en la calle por primera vez de pie y con sus manos originales entrelazadas, sobre el trono de Santa María del Monte Calvario, sin palio, al pie de la cruz. La imagen estrenó sus característicos atributos iconográficos –corazón traspasado y escapularios–, realizados en plata de ley por Orfebrería Triana, con diseño de Eloy Téllez.

El 13 de diciembre se celebra un Cabildo extraordinario en el que se aprueba restituir a Nuestra Señora de Fe y Consuelo sus manos entrelazadas originales, y que se muestre definitivamente en la posición erguida en la que figuró en la magna del Año de la Fe. Además, se acuerda modificar la configuración del Misterio de la Sagrada Mortaja, eliminando la cruz y presentando al Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad sobre un catafalco, recuperando una iconografía similar a la que originalmente mostraba el misterio que representa nuestra hermandad.
2014
Veinte años después, el Misterio de la Sagrada Mortaja sale de nuevo con la primitiva representación iconográfica que se mantuvo hasta 1994. Se estrena, aunque sin concluir en su policromía, un catafalco diseñado y realizado por el malagueño José María Ruiz Montes. Se incorpora por vez primera el tramo de penitentes con cruces tras el Señor. En los meses de verano, la fachada de la casa de hermandad se restaura y concluye, y además se pintan las dependencias interiores y se renueva su mobiliario.
2015
Un nuevo reglamento de horarios e itinerarios de la Agrupación de Cofradías obliga a una reordenación del Viernes Santo para evitar cortes en el recorrido oficial. Por ello, tras complicadas negociaciones, se acuerda la permuta del puesto con la Hermandad del Sagrado Descendimiento, recuperando la segunda posición en el orden de paso. La salida penitencial se adelanta al entorno de las 15 horas desde la ermita y las 16 horas desde el santuario. El nuevo hermano mayor, Antonio Muñoz González, también asume la presidencia de la comisión de Culto y Resucitado de la Agrupación de Cofradías por los próximos tres años.
2016
Año de jubilosas celebraciones conmemorando el 75.º aniversario de Santa María del Monte Calvario y el VI centenario del nacimiento de San Francisco de Paula. Se editó un cartel conmemorativo obra del pintor benalmadense Francisco Naranjo, una exposición en la Agrupación de Cofradías y diversas actividades formativas, culturales, y de caridad. El culmen tuvo lugar en el mes de octubre, con la celebración en el Santuario de la Victoria de un triduo extraordinario y una misa estacional en la mañana del 8 de octubre, presidida por el Sr. Obispo D. Jesús Catalá. Por la tarde-noche, la Sagrada imagen protagonizó una multitudinaria salida extraordinaria por la feligresía victoriana. Al día siguiente tuvo lugar en la Casa Diocesana de Espiritualidad un encuentro con hermandades mínimas venidas de distintos puntos de Andalucía y posterior misa de acción de gracias en la Ermita del Monte Calvario. Las celebraciones se cerraron el 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, con un besamanos extraordinario. Previamente, en noviembre, se celebra un besapiés extraordinario a los dos «titulares cristíferos» por el Año Jubilar de la Misericordia.
2017
La Junta de Gobierno decide dar un decidido impulso a la redacción de las nuevas Reglas, pues urge su actualización para incluir oficialmente todos los titulares y adaptarlas a las bases promulgadas por el Obispado hace ya una década. La Hermandad del Descendimiento recurre sin resultado ante la Agrupación los horarios del Viernes Santo, pues pretende revertir la permuta de 2015 debido a sucesivos retrasos. Sin embargo, ese año la cofradía consigue cumplir escrupulosamente todos sus horarios. El cabildo aprueba la financiación y el encargo del techo de palio al taller del bordador granadino Jesús Arco, quien desde 2013 ha asumido los trabajos de bordado del palio.
2018
El periodista de la televisión municipal Santiago Souvirón Gross, más conocido como Santi Souvirón, pronuncia el pregón de la Semana Santa de Málaga, siendo el quinto hermano del Calvario en asumir tal honor. La cofradía, tras trece años sin hacerlo, discurre de recogida por calle Alcazabilla por mor de unas obras que impiden el paso por calle Granada. Se completa con brillantez una histórica procesión que resultará ser la última en que se realiza el tradicional recorrido oficial de Alameda Principal y Marqués de Larios. Se estrenan concluidas las bambalinas laterales del palio, aunque ya desde la salida extraordinaria de 2016 salieron bordadas en su cara exterior. Su diseñador, como de tantas otras piezas de la hermandad, nuestro hermano D. Eloy Téllez Carrión, fallecerá inesperadamente en junio. Tras la salida penitencial, Santa María del Monte Calvario permaneció en un altar del Santuario de la Victoria hasta pasada la festividad del Corpus Christi, pues el 24 y 25 de mayo se celebró un besamanos extraordinario de todas las titulares marianas, con motivo de las efemérides celebradas ese año en torno a Santa María de la Victoria. Por tal motivo, en ausencia de la Patrona, que se encontraba en la Catedral, presidió el Santuario durante todo el mes de mayo la imagen de nuestro titular, Señor San Francisco de Paula. Tras celebrar misa por la fiesta de su canonización, tuvo lugar en el santuario un Cabildo General en el que se aprobaron las nuevas Reglas de la hermandad, reformadas por completo. Se incorpora como titular a San Manuel González, quedando el título como Muy Antigua y Venerable Hermandad de Vía Crucis del Santo Cristo del Calvario y Señor San Francisco de Paula y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad en el Misterio de su Sagrada Mortaja, Nuestra Señora de Fe y Consuelo, Santa María del Monte Calvario y San Manuel González.