San Francisco de Paula
San Francisco de Paula, fundador de la Orden de los Mínimos, es titular de nuestra hermandad debido a la estrecha vinculación que desde hace siglos une a los "frailes victorios" con nuestra corporación.

La imagen que nuestra hermandad posee de San Francisco de Paula está atribuida al escultor Antonio Gómez Valdivieso (finales del S. XVIII)
A continuación presentamos las razones de dicha atribución en este artículo extraído del Boletín nº 21, de la Cuaresma de 1994:
Transcribimos unos párrafos del libro que con motivo del 50 aniversario de la Coronación Canónica de su Sagrada Titular, ha publicado, en edición facsímil, la Real Hermandad de Santa María de la Victoria en 1993, con el título de "La imagen de Ntra. Sra. de la Victoria" escrito en 1898 por D. Joaquín María Díaz de Escovar. De dichos párrafos trataremos de ofreceros algunas sabrosas conclusiones.
(Página 27): "En el lado del Evangelio del crucero se encuentra instalada la primera de las capillas, conocida por la de Nuestra Señora, por haber en ella estado colocada durante muchos años su efigie, cuyo monograma todavía se advierte en el escudete que tiene en la parte superior del retablo. Está hoy dedicada a San Francisco de Paula y en ella existe una imagen del Santo Patriarca, obra del escultor Antonio Gómez Valdivieso, que en el año 1794 se hizo para los hermanos de la orden tercera, en cuya ermita, fuera de esta iglesia, se le dio culto hasta que se trajo a este templo" (2) (Nota al pie de las páginas 27 y 28): Este San Francisco, hecho como ya hemos dicho por el escultor Valdivieso, se bendijo en la Catedral por el Vicario General del Obispado D. Antonio García de la Cámara, el 30 de abril de 1794 y el 12 de mayo, al oscurecer se trajo en procesión a la ermita con asistencia de la comunidad y el clero de Santiago" (fin de la nota).
(Página 28): "Frente de ésta y en el lado de la Epístola, formando ángulo con la puerta de la antesacristía, hay otra capilla dedicada también a San Francisco de Paula; la adorna un retablo muy parecido al anterior pero de labor menos esmerada; la efigie del Santo que en él se venera fue regalada a la comunidad por el presbítero D. Juan Espinosa de los Monteros en 1751; ("Por testamento otorgado... en 13 de febrero de 1751 ante el Escribano Pedro Pérez..."); es toda de escultura, de buena talla y tiene entre sus manos un báculo que, según tradición, era el mismo que usó durante su vida el venerable fundador" (1) (Nota al pie de pág.): "...con cuya fe se han experimentado muchos prodigios...".
De la lectura de estos párrafos vamos a establecer una hipótesis que brindamos seguidamente con la idea de que sea estudiada por algún experto en estos temas:
- La imagen que veneramos en el Calvario es la de Valdivieso, la cual había sido esculpida para la Tercera Orden de Mínimos para que recibiera culto en su ermita (fuera del templo de la Victoria) hasta que, por algún motivo, fue trasladada al Santuario, como se lee en el primer párrafo.
- Que posteriormente se trasladó a la capilla castrense del Hospital Militar (que antes de serlo, también perteneció a la Tercera Orden) de donde pasó a la capilla interna del Hospital.
- Habiendo sido exhibida en el Obispado durante una exposición de imágenes antiguas malagueñas, el Profesor D. Agustín Clavijo la trasladó al Convento de Santa Eufemia, de Monjas Mínimas (Antequera).
- Dichas monjas, a su vez, la donaron a nuestra Hermandad hace ya unos años, a instancias de nuestro Director Espiritual D. Manuel Gámez, y actualmente está en nuestra Capilla.
- De las dos imágenes detalladas en los párrafos transcritos, la primera, la de Valdivieso, más moderna que la otra, era de vestir; nótese la descripción detallada de la segunda: "es toda de escultura". La que tenemos en el Calvario no es de escultura, sino de vestir.
Sería necesario someter esta imagen a los estudios pertinentes, así como a una limpieza profunda y una restauración de los "retoques" de pintura que ocultan, en gran parte, su buena hechura.
Manuel Tello
Boletín nº 21
Cuaresma 1994


